Notícies

La adaptación

0

 

Durante los primeros días en la Llar d´Infants tenemos que crear las condiciones necesarias para que, poco a poco y de forma natural, los niños y niñas vivan el momento de la llegada a la escuela lo mejor posible. Nuestro reto es que queremos que los niños y niñas se sientan como en casa. Por eso, en el Timbalet respetamos el ritmo individual de cada niño/a y intentamos fomentar las llegadas lo más relajadas posible.                                                                                                                 Cada niño/a vive este proceso de cambio según su realidad concreta. Hay quien se adapta a la novedad con relativa facilidad y hay quien vive el cambio con una cierta dificultad y lo expresa en forma de ansiedad, lloro, aislamiento,… En cualquier caso, están expresando sus emociones, ya que o no tienen lenguaje o aún no saben poner nombre a aquello que están sintiendo. La educadora/r acogerá al niño/a para ofrecerle un medio estable y que el niño/a sepa que está allí para cuando el/la la necesite.                                                                                                                                                                                      Tenemos que tener en cuenta que el niño/a pasa de estar en un medio en el cual es el/la principal y único/a protagonista, a otro en el cual tendrá que convivir, relacionarse y compartir con sus iguales. Además, tiene que incorporarse a un nuevo ambiente en el que personas, espacios y materiales son desconocidos para el/la.                                                                             Los primeros días dejan una profunda huella sobre el sentimiento de seguridad. Esto es lo que las educadoras conocemos como Período de Adaptación.
Este período supone una colaboración de manera activa por parte de padres, madres y educadoras/ores. Es una condición indispensable para la coherencia y la eficacia del proceso evolutivo del niño/a.                                                                                    En el Timbalet adaptamos actividades para que cada niño/a viva este proceso a su ritmo y sea lo más gratificante para el/la. Es necesario ayudar a los niños/as a superar positivamente la nueva vivencia que supone para el/la la incorporación a la escuela y la separación temporal del núcleo familiar.                                                                                                                                La incorporación a la Llar d´Infants provocará una serie de cambios y el niño/a pasará por diferentes etapas, que no sabemos lo que puede durar. En cualquier caso, la actitud del adulto tiene que ser afectuosa, comprensiva, pero firme.

¿Cómo les podemos ayudar?

Entenderles es el primer paso para ayudarles : hablarles de la novedad que será para el/la la escuela, dejar que el/la mismo/a elabore la información y no le neguéis ningún tipo de pregunta, preparar la mochila con el/la, marcar la ropa y preparar sus cosas, …  Y una vez empezada la escuela, siga siempre la misma rutina, horario, intentar que sea la misma persona quien le lleve o le recoja, no comparar la manera de adaptarse de otros niños/as … para que el niño/a se acostumbre a los cambios y llegue a interiorizarlos con seguridad y bienestar. No alargar el momento de la despedida y marcharse siempre diciéndole que volveréis a buscarle más tarde. En estos primeros días, puede traer algún objeto al que esté aferrado para que le haga más cómoda y agradable su estancia al nuevo ambiente hasta que ya no lo necesite y el/la mismo/a lo guarde en la mochila.

Como mejor lo viva el adulto, mejor lo vivirá el niño/a.

Todo aquello que deseéis saber o preguntar no dudéis en comunicarlo, ya que os sentiréis mejor y la sensación de ansiedad o sentimiento de culpabilidad por haberle/la de dejar en la escuela irá desapareciendo. En el Timbalet os acompañamos en el proceso y ayudamos en todo lo que nos sea posible. Los padres y madres tenéis que tener presente en todo momento que la educadora/r responsable de vuestro hijo/a está formada/o en educación emocional, que confía en lo que los niños/as pueden llegar a hacer, que es sensible, que contacta con el niño/a respetando su espacio y que llegue a tener una relación afectiva con el/la que le enriquezca y le proporcione la seguridad que necesita. Tenemos que considerar que el niño/a se encuentra en una situación tan desconocida como amenazadora para su persona y la vivencia como un abandono y en tales circunstancias, el niño/a utiliza todos sus recursos para defenderse y oponerse a este hecho.                                                            El Timbalet es un espacio de vida, de diversión y amor que, poco a poco y de manera acompañada, los niños y niñas irán conociendo y haciéndoselo suyo.

 

© Carme Roca Llorens , Dipòsit Legal B- 1807-19

Llegir més

Gestionar el duelo de un niño/a

0

¿ COMO GESTIONAMOS EL DUELO DE UN NIÑO/A? ¿LA PÉRDIDA DE UNA HERMANITA/O QUE NO HA NACIDO?

Vivir la pérdida de una persona querida para los adultos es difícil, pero ¿como la vive una niña/o?

Familia con un/a niño/a de 2 años esperando otro/a hermanito/a. Todos están muy ilusionados hasta que al 3r mes se rompe por la marcha del pequeño/a. El niño/a se muestra enfadado/a y triste ya que no entiende los cambios emocionales de los adultos que le rodean. Desde la escuela se puede planificar la gestión del duelo para acompañar también a la familia, emocionalmente hablando y que se sienta reforzada para poder gestionar la pérdida. Es importante explicar al niño/a lo que ha pasado porque el/ella necesita escucharos. El/ella se ha dado cuenta que ha pasado alguna cosa, que las rutinas han cambiado y no entiende que nadie le diga nada. Los adultos lo hacemos para que no sufran, pero si se le esconde el/ella lo puede relacionar que la pérdida es mala. Es bueno explicar al niño/a que ha pasado y no porque ha pasado. De esta manera, se le transmite confianza y seguridad provocando que pueda aprender a gestionar las emociones que haya retenido. El/ella puede ser que ya no toque la barriga de la madre como antes ya que las sensaciones no son las que ha vivido.

¿Cómo lo hacemos? Decirle que el corazón ha dejado de latir y contestar a todo lo que pregunte de manera simple para ir cerrando las preocupaciones que le queden pendientes. Los niños/as necesitan sentirse seguros y que todo está bien. Con estos recursos se sienten importantes y que forman parte del núcleo familiar. Poco a poco, con la confianza y vínculo afectivo que se ha creado tan fuerte por la experiencia pasada, irá volviendo a la normalidad.

Evitar expresiones como el bebé está durmiendo, perdido o que se ha ido, ya que podría coger miedo a ir a dormir o cada vez que no esté con los adultos referentes piense que no volvéis. Es bueno expresar los sentimientos porque los adultos también necesitamos llorar.

Para poder cerrar este proceso, se puede sugerir hacer un dibujo para el hermanito/a y enviarlo en globo al cielo para hacer la despedida. Delante de las reacciones inesperadas explicar que no es culpa suya. Quizás que esté enfadado/a con los adultos. Todo está bien, ya que es la manera que tiene de canalizar la frustración y tristeza que se vive en su entorno.

Contestarle las veces que haga falta a las preguntas que haga porque solo necesita entender lo que le pasa y no pensar que no se le explica bien las dudas que tenga. Los niños/as necesitan sentirse seguros/as.

No somos perfectos : LLORAMOS, si pasa, delante de ellos/as.

Llegir més